Tejido fino y de calidad, agradable al tacto, invita a los abrazos y es resistente al uso diario.
Una opción sostenible sin comprometer la suavidad. El relleno es inocuo para la salud y adecuado incluso para los más pequeños.
Rasgos bordados, coloración auténtica y costuras cuidadas que aportan un aspecto vivo y una larga durabilidad.
Este diablo de Tasmania de peluche presume de un pelaje suave, rasgos bordados en detalle y una fabricación de calidad que parece casi real. Es un gran compañero para acurrucarse, una bonita decoración para la habitación infantil y un regalo original para los amantes de la naturaleza.
RAPPA apuesta por la sostenibilidad: el relleno está hecho de botellas PET recicladas, y aun así se mantiene extraordinariamente suave, esponjoso y totalmente seguro incluso para recién nacidos. El juguete cumple estrictas normas de seguridad y mantiene su forma durante mucho tiempo incluso con uso diario.