Este divertido accesorio con forma de caca es un gran complemento para los juegos infantiles y las bromas en fiestas. Gracias a su material blando y pegajoso, se puede apretar, lanzar y adherir a superficies lisas, lo que favorece la percepción sensorial y la motricidad fina. Su diseño gracioso garantiza muchas risas en casa y con amigos.
El juguete es apto para niños a partir de 3 años y está pensado para un uso repetido. Si se ensucia, simplemente enjuágalo con agua y déjalo secar para mantener su pegajosidad y el efecto divertido.