El mecanismo pull-back garantiza un arranque rápido y una conducción suave. Tira hacia atrás, suelta y mira cómo el coche se lanza hacia delante.
Las puertas funcionales y las líneas, llantas y faros fielmente elaborados refuerzan la impresión de un auténtico superdeportivo.
El cuerpo metálico con elementos de plástico soporta un juego intenso y mantiene un gran aspecto a largo plazo.
Este coche deportivo compacto destaca por su acabado preciso de los detalles, desde las líneas aerodinámicas hasta las ruedas y luces realistas. La carrocería metálica aumenta la resistencia para el juego diario, mientras que las puertas que se abren aportan autenticidad e invitan a echar un vistazo al interior.
Gracias a la propulsión pull-back, basta con tirar del coche hacia atrás y soltarlo: saldrá hacia delante de forma dinámica y ágil, ideal para carreras en casa sobre el suelo o la mesa. El diseño verde neón con elementos negros luce genial tanto jugando como en la estantería de la habitación infantil.