El coche infantil de inercia aporta mucha diversión a los pequeños conductores. Basta con empujarlo y saldrá solo hacia adelante. Su tamaño compacto, de alrededor de 10 cm, está pensado para un agarre seguro y cómodo por manos infantiles pequeñas.
Los coches están fabricados en plástico resistente y, con sus colores y formas, invitan a jugar tanto en casa como de viaje. Jugar con los coches desarrolla las habilidades motoras, fomenta la imaginación y enseña a los niños el principio de causa y efecto.