Tras inflar la pelota interior de PVC, el suave tiburón de peluche se convierte en una pelota grande y estable, ideal para saltar, sentarse y rodar.
La funda de peluche es agradable al tacto y ayuda a amortiguar los golpes. A los niños les encantará la pelota como un compañero mimoso y también como un cómodo cojín.
Incluye una compacta bomba de pie con manguera, con la que prepararás la pelota rápidamente para la diversión. A los niños también les entretiene el propio proceso de inflado.
Esta pelota de peluche “crece” ante los ojos de los niños: basta con conectar la bomba incluida y en un momento se convierte en un gran y estable compañero de juego. El suave peluche sigue siendo agradable al tacto incluso después de inflarlo, por lo que la pelota también sirve como un cómodo cojín para abrazar.
Gracias a su gran diámetro de 50 cm, es excelente para el desarrollo de la motricidad, el equilibrio y la coordinación. La superficie suave amortigua de forma natural los aterrizajes y aumenta la seguridad durante el juego. Adecuado para niños a partir de 3 años: un regalo perfecto para una diversión activa en casa y en la habitación infantil.