El recipiente transparente permite a los niños observar un vórtice claramente visible, perfecto para demostrar leyes físicas y fenómenos naturales.
Los niños ensamblan el dispositivo, ponen en marcha el remolino y comprenden los principios de la rotación y el flujo. Ideal para un laboratorio en casa y para proyectos escolares.
La base sólida y el recipiente transparente ofrecen una observación tranquila y segura del efecto tornado sin ensuciar.
Este simulador de tornados educativo enseña a los niños cómo se forma un remolino y la rotación del aire o del agua. El montaje paso a paso es sencillo y los componentes seguros están adaptados a manos pequeñas, por lo que es ideal para experimentos en casa y proyectos escolares.
Basta con montar la base, añadir una botella de plástico como cámara del vórtice, echar pequeñas bolitas y encender. En un instante se crea un mini tornado, perfecto para aprender jugando y para la demostración visual de leyes naturales.