Descubre el encanto de una pastelería en miniatura donde no faltan tartitas, rollos y postres por capas que parecen de verdad. En el centro destacan las vitrinas de cristal y dos mostradores —uno recto y otro elegantemente curvado— con cupcakes y macarons expuestos con coloridas etiquetas. También incluye pinzas para servir y otras delicias escondidas al fondo, que completan una atmósfera auténtica.
Las paredes en tonos pastel rosa y marrón están decoradas con pósteres de Sweet Bear, la mascota de la tienda, que también aparece en el menú y en las bolsas para llevar. Gracias a su dificultad fácil (1/5) y tiempo de montaje corto (aprox. 1 hora), este set es perfecto para relajarse después del trabajo, como primer paso en el mundo de las miniaturas y como decoración con estilo.