Las luces detalladas, los escapes y el modelado del motor dan a la moto un aspecto auténtico que entusiasmará a los niños y potenciará su fantasía.
Las anchas ruedas de plástico giran libremente, por lo que la moto es ideal para empujarla por el suelo y por superficies exteriores lisas.
El manillar se puede girar fácilmente para una mejor maniobrabilidad. El caballete integrado mantiene la moto en posición vertical cuando no se está usando.
Esta moto de plástico en acabado negro y gris ofrece a los niños diversión tanto en casa como al aire libre. Gracias a sus ruedas anchas y a su construcción estable, soporta superficies lisas y ligeramente irregulares. Elementos realistas, como luces, escapes y detalles del motor, aportan al juguete un aspecto auténtico.
El manillar se puede girar fácilmente y el caballete tipo “kickstand” ayuda a apoyar la moto de forma segura cuando no se está usando. El juguete fomenta la motricidad, la coordinación y la imaginación de los niños, que disfrutarán de horas de juego activo.