La manta redonda, ligeramente acolchada y con pespuntes, garantiza una amortiguación uniforme y confort térmico. Ideal para jugar boca abajo y para los primeros giros.
Dos arcos acolchados con fácil desmontaje para el lavado o los viajes. En los aros se fijan juguetes que motivan a estirarse y agarrar.
Una jirafa de peluche, una nubecita de minky, un espejo seguro, un cuadrado crujiente con etiquetas y un librito de doble cara en alto contraste desarrollan la vista, el oído y el tacto.
Esta manta de juego educativa crece con el niño: desde la observación de los juguetes colgantes tumbado, pasando por el entrenamiento del agarre y el levantamiento de la cabecita, hasta los primeros giros y el sentado. La base agradablemente suave, con pespuntes y ligero acolchado, aísla del suelo frío y duro y crea una zona acogedora y segura para el descubrimiento diario.
Los dos arcos flexibles se pueden desmontar fácilmente para lavar o viajar. En los aros se pueden colgar diversos juguetes que desarrollan la vista, el oído y el tacto: jirafa de peluche, suave nubecita de minky, espejo seguro, librito de doble cara en alto contraste, cuadrado crujiente con etiquetas y mordedor. Los motivos de alto contraste y las texturas variadas favorecen la concentración y la coordinación ojo–mano.