Cada cara con un número tiene la cantidad correspondiente de frutas (Apple, Orange, Banana, etc.), para que los niños asimilen fácilmente las bases del conteo y sus primeras palabras en inglés.
Los cubos se pueden apilar para formar una torre alta o encajarlos uno dentro de otro para un almacenamiento compacto. Ideal para entrenar la motricidad fina y la coordinación.
Las ilustraciones coloridas presentan profesiones (policía, bombero, cocinero, etc.) y medios de transporte. Los niños amplían su vocabulario y aprenden sobre el mundo que les rodea.
Crea combinaciones infinitas: construye torres altas, arma caminos con vehículos, ordena los números y cuenta las frutas. Cada cubo está impreso con escenas coloridas que favorecen la coordinación ojo–mano, la percepción espacial y la creatividad. Gracias a las etiquetas en inglés, los niños aprenden de forma lúdica vocabulario básico.
Los cubos, ligeros pero firmes, de cartón de calidad, se guardan fácilmente uno dentro de otro, por lo que no ocupan espacio. Adecuado para jugar de manera independiente o para descubrir en familia con los padres: desde contar y clasificar hasta inventar historias sobre los animales y sus profesiones.