En el techo del vehículo hay tres botones para activar el sonido de arranque y funcionamiento del motor, el claxon y la alarma policial. Los sonidos van acompañados de luces intermitentes azul-rojas, que aportan al juego una atmósfera auténtica de intervención policial.
El coche de policía tiene puertas que se abren, gracias a las cuales los niños pueden mirar dentro del vehículo e incorporar aún más imaginación al juego. Los detalles elaborados, la gráfica policial y la luz del techo aumentan el aspecto realista del juguete.
Basta con poner el coche en marcha sobre una superficie lisa y plana y soltarlo: el coche de policía avanzará hacia delante. Los neumáticos de goma ayudan a mejorar la adherencia y permiten una conducción más suave en el juego infantil diario.
El coche de policía es un gran juguete para niños que aman los vehículos rápidos, las intervenciones y jugar a policías. Al pulsar los botones del techo, suena el arranque del motor, el claxon o la alarma policial, y los efectos van acompañados de luces intermitentes que aportan aún más realismo al juego.
Gracias a la tracción, basta con poner el coche en marcha sobre una superficie lisa y plana y soltarlo: avanzará por sí solo. Las puertas que se abren permiten ver el interior, mientras que los neumáticos de goma mejoran la adherencia al suelo. La construcción robusta y los elementos policiales realistas favorecen una diversión larga y creativa.
Jugar con el coche de policía desarrolla la imaginación infantil, apoya la coordinación de movimientos y ayuda a los niños a conocer el trabajo de la policía de forma lúdica. Es un regalo ideal para pequeños conductores, fans de los coches y de las historias de aventuras.