Este reloj de arena grande es una herramienta fiable para la rutina diaria: mide alrededor de 5 minutos y favorece la concentración en tareas, juego y descanso. El recipiente interior de vidrio está protegido por una carcasa de plástico resistente, lo que incrementa la durabilidad y la seguridad durante su uso.
Funciona perfectamente como temporizador visual para estudiar, hacer ejercicio, cepillarse los dientes, ordenar o en actividades cortas en el aula. Cumple con las normas europeas de seguridad y, gracias a su sencillo principio, facilita a los niños la comprensión del concepto de tiempo.
Nota: No es una medición de precisión al segundo; puede haber una ligera variación.