Este libro mágico para colorear con agua, protagonizado por MICKEY MOUSE y sus amigos, ofrece a los niños la alegría de pintar sin ensuciar. Solo hace falta agua: no se necesitan pinturas ni rotuladores. Los colores desaparecen al secarse, por lo que los niños pueden utilizar el libro repetidamente.
Las páginas resistentes y duraderas soportan un uso frecuente y son ideales para viajes, salas de espera o para casa. Los niños se divierten y, al mismo tiempo, desarrollan la concentración, la coordinación ojo-mano y la imaginación.