Este sonajero ligero y fácil de agarrar con forma de perrito es un gran compañero para los primeros descubrimientos del mundo. Los ojitos móviles llaman la atención, mientras que el sonido del sonajero estimula el oído y la curiosidad del niño.
El sonajero cabe cómodamente en la manita del bebé y es ideal tanto para casa como para llevar de viaje. Su diseño minimalista, sin detalles innecesarios, ayuda a concentrar la atención en la estimulación visual y auditiva.