Las paredes transparentes permiten comprobar el contenido sin abrir la tapa: ahorra tiempo y mantiene el orden en el frigorífico.
El perfil bajo y la forma alargada son perfectos para organizar jamón, quesos y otros alimentos. Las cajas se pueden apilar fácilmente.
La tapa de ajuste preciso ayuda a conservar los aromas en el interior, mientras que el fondo ondulado favorece la circulación del aire y reduce la humedad.
Organiza el frigorífico de forma clara y mantiene jamón, quesos o fruta frescos por más tiempo. Su diseño bajo y alargado encaja perfectamente en estantes y cajones, y las paredes transparentes permiten comprobar el contenido sin abrir. El plástico rígido es ligero y a la vez resistente para el uso diario.
Gracias a la tapa de ajuste exacto, el contenido queda protegido de la humedad y los olores. El fondo ondulado separa los alimentos del condensado y favorece el flujo de aire, lo que ayuda a conservar la frescura y la textura. La caja resiste temperaturas de -25 °C a +95 °C, por lo que puede usarse en el congelador, el frigorífico y para calentar en el microondas (sin tapa), y tras su uso se limpia fácilmente en el lavavajillas.