Los niños entrenan el agarre, la coordinación mano–ojo y el razonamiento lógico al buscar las aberturas correctas para cada forma.
Los colores contrastantes y las diversas formas geométricas facilitan el reconocimiento de formas y colores y mantienen la atención de los niños.
Los seis lados del cubo se conectan mediante bordes dentados que mantienen la forma y permiten un montaje y desmontaje sencillos.
Este cubo encajable de plástico ofrece a los niños a partir de 12 meses una forma divertida de aprender. Gracias a sus colores vivos y diferentes formas, los pequeños ejercitan la coordinación mano–ojo, la paciencia y la orientación espacial. Los lados ensamblables con bordes dentados fomentan además la creatividad constructiva.
El contenido del paquete incluye las piezas para montar el cubo y un juego de formas para encajar en las aberturas correspondientes. Su resistente fabricación en plástico y sus dimensiones compactas de 12 × 12 × 12 cm lo convierten en un juguete ideal para casa y para los viajes.