El suave y esponjoso pelaje de peluche en un cálido tono caramelo resulta agradable al tacto e ideal para abrazar.
Las largas orejas, con un refuerzo cosido en su interior, se pueden moldear según el estado de ánimo. Jugar con ellas favorece la motricidad fina del niño.
Los grandes ojos bordados, las mejillas rosadas, los pequeños dientecitos y el motivo de zanahoria dan al conejito Karmelek una expresión alegre y única.
El conejito de peluche Karmelek ofrece a los niños mucha ternura, alegría y espacio para la imaginación. Su suave y esponjoso pelaje en un cálido tono caramelo invita a abrazarlo. La clara barriguita color crema, los expresivos ojos bordados, las mejillas rosadas y su alegre hocico con dos dientecitos crean un aspecto adorable e inconfundible.
Las largas orejas llevan un refuerzo cosido que permite doblarlas y darles distintas formas. Así, el niño puede darle fácilmente su propia expresión al conejito y practicar la motricidad fina y la coordinación mano-ojo durante el juego.
El conejito Karmelek es un compañero ideal para los abrazos diarios y los juegos llenos de imaginación.