Deslizar las cuentas por las curvas de los alambres enseña a los niños un agarre preciso, mejora la coordinación mano-ojo y ayuda a desarrollar la concentración de forma natural y lúdica.
El espejo integrado en el centro de la base estimula la curiosidad, fomenta la autoconciencia y aporta un divertido elemento interactivo a cada juego.
La combinación de madera de calidad y alambres metálicos resistentes con superficie lisa garantiza estabilidad, larga vida útil y un juego seguro cada día.
Este elegante laberinto motriz en tonos rosas es el juguete ideal para las primeras habilidades. Al mover las cuentas por los recorridos de alambre, los niños practican el agarre, la paciencia y la percepción espacial. El espejo en el centro capta la atención y favorece la autoconciencia y la percepción sensorial.
La base robusta de madera y los elementos lisos y redondeados garantizan un juego seguro. El juguete cumple la norma EN 71-1-2-3-9 y se prueba de forma independiente para detectar sustancias nocivas, para que pueda confiar tanto en la calidad como en la seguridad.
Por qué elegir este laberinto motriz: