El conejito saltarín de cuerda es un gran compañero para los niños pequeños. Basta con darle cuerda y verás cómo, con alegres saltos, entretiene a toda la familia. Gracias a la combinación de plástico y peluche, el juguete es resistente y, a la vez, agradable al jugar.
El juguete favorece el desarrollo de la motricidad fina, la imaginación y la alegría por el movimiento. Gracias a sus dimensiones compactas, cabe en un bolsillo o mochila y es adecuado para viajar, para la guardería y para jugar en casa.