Su superficie extremadamente blanda y aterciopelada es agradable al tacto e invita a abrazarla todo el día.
Las delicadas bolitas interiores ayudan a la foca a mantener mejor la forma y la estabilidad tanto al jugar como al exhibirla.
Las aletitas, el hocico y los ojos detallados aportan autenticidad y una expresión amistosa.
Esta foca de peluche blanca destaca al primer contacto por su suavidad y su elaboración de calidad. Gracias a las bolitas en el interior del cuerpo mantiene mejor la forma y la estabilidad, por lo que se sostiene y se exhibe cómodamente en una estantería. Es ideal como compañera para dormir, decoración del cuarto infantil y un detalle encantador para regalar.
El material suave y abrazable y el diseño seguro sin partes afiladas la convierten en una gran elección para los más pequeños. Los detalles faciales y de las aletas, bordados/cosidos de forma realista, aportan un aspecto adorable que encantará a niños y coleccionistas.