El pelaje gris y blanco con orejitas rosas es extraordinariamente suave y anima a abrazarlo: ideal para un sueño tranquilo y para calmarse durante el día.
Los ojos y la naricita están bordados, sin piezas duras ni pequeñas: apto para niños desde 0+ meses.
El conejito puede sentarse, por lo que es perfecto para jugar y también como decoración adorable para la habitación infantil.
Este suave conejito de peluche se convertirá en el compañero favorito de bebés y niños más mayores. Gracias a su material supersuave, sus grandes patitas blanditas y su cuerpo esponjoso, es perfecto para abrazar, calmar y jugar.
Sus seguros ojos y naricita bordados, sin piezas duras, lo hacen adecuado desde el nacimiento. El conejito se mantiene sentado de forma estable, por lo que también luce precioso en una estantería de la habitación infantil.