Este coche metálico, elaborado con detalle, aporta mucha diversión a los niños gracias a su sencillo mecanismo de retroceso: basta con echarlo hacia atrás y soltarlo. Las puertas que se abren fomentan la imaginación y un juego realista como conductor o pequeño piloto.
Gracias a sus dimensiones compactas, el coche cabe fácilmente en la mano y en la mochila. La sólida carrocería metálica garantiza resistencia y una mayor durabilidad, por lo que es ideal para carreras en casa y para llevar de viaje. Disponible en varios colores; enviamos según la disponibilidad actual de stock.