El práctico expositor de dos pisos mantiene todos los cucuruchos y polos en su sitio. Los niños aprenden de forma natural a clasificar, guardar y presentar “mercancía” como en una heladería de verdad.
Las piezas extraíbles y los soportes del expositor motivan a insertar y agarrar con precisión. Los niños ejercitan los dedos, las muñecas y la coordinación mano–ojo en cada “servicio”.
Jugar a vendedor y cliente desarrolla la imaginación y las habilidades sociales. Los niños acuerdan pedidos, aprenden a turnarse en los roles y ganan confianza al comunicarse.
Regala a los niños un mundo de dulce fantasía con un set de madera de calidad que combina materiales seguros, colores pastel y un diseño bien pensado. El expositor de dos niveles mantiene todas las piezas ordenadas y a la vista, invitando a guardar y reorganizar una y otra vez.
El juego de heladería desarrolla la motricidad fina, la coordinación mano–ojo y las habilidades sociales durante la venta y la compra compartidas. Gracias a las piezas extraíbles, los niños practican el agarre, la clasificación y el orden, mientras que las formas y colores realistas estimulan la imaginación y la creatividad.