Los niños golpean las bolitas en los orificios superiores y observan su recorrido hasta salir. Un excelente entrenamiento de la motricidad fina y la coordinación ojo–mano en forma de juego.
Formas suaves y redondeadas, plástico resistente y una base naranja estable garantizan la seguridad durante el juego, incluso en los primeros intentos de golpear con la varita.
Tres colores llamativos de las bolitas ayudan a reconocer los colores, mientras que el rodar de las bolitas favorece la comprensión del principio de causa–efecto.
Un simpático elefantito sobre una base estable atrae a los niños con sus colores vivos y formas redondeadas. Incluye una varita roja y tres bolitas de colores (roja, amarilla y verde) que se introducen y se golpean en los orificios: las bolitas atraviesan el juguete y salen por el otro lado, lo que motiva a seguir intentándolo y refuerza el aprendizaje de causa–efecto.
Gracias al plástico resistente y a los bordes lisos, el juguete es apto para el juego diario y para los primeros ejercicios motrices. La limpieza sencilla con un paño húmedo, sin usar detergentes, facilita el mantenimiento y asegura una larga vida útil.