El material flexible es delicado con las encías y adecuado como mordedor, además de ser fácil de agarrar incluso para las manos más pequeñas.
Cada cubo tiene una estructura en relieve y motivos diferentes que estimulan el tacto y favorecen el desarrollo de la motricidad fina.
Los números en relieve y los colores llamativos ayudan a los niños a reconocer y nombrar de forma natural los dígitos, las formas y los tonos.
El juego ecológico de 6 cubos blandos en colores pastel ofrece infinitas posibilidades de juego y aprendizaje. Cada cubo tiene una textura de superficie y motivos distintos que apoyan la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y el desarrollo sensorial. Gracias a su material seguro y suave, son ideales para los más pequeños y también pueden usarse como mordedor durante la dentición.
Los niños pueden apilar los cubos en torres, clasificarlos por colores, reconocer números y explorar formas en relieve. El juego desarrolla de forma natural la creatividad y el pensamiento lógico, y a la vez enseña paciencia y concentración.