Tras insertar correctamente la forma, esta se desliza hacia el cajón marcado por color. El niño ve el resultado al instante y comprende más fácilmente el principio de causa–efecto.
La disposición sencilla de los orificios y los colores claros favorecen la concentración, la autonomía y el aprendizaje natural sin elementos distractores innecesarios.
Los niños practican el agarre, la coordinación mano–ojo y el reconocimiento de formas y colores. Una elección ideal como primer juguete didáctico.
Este juguete de madera de calidad, inspirado en Montessori, fomenta el descubrimiento autónomo. Los niños clasifican por color y forma, entrenan la percepción espacial y aprenden a realizar asociaciones correctas. La combinación de madera natural y colores vivos lo convierte en un complemento atractivo para la habitación infantil.
La placa superior con recortes guía al niño hacia una inserción precisa, mientras que los tres cajones con tiradores permiten retirar fácilmente las piezas y repetir el juego. Su construcción resistente garantiza una larga vida útil y un juego seguro a partir de 1 año.