El espejo seguro en el centro del juguete invita a descubrir el propio reflejo y favorece la percepción de uno mismo. Al mismo tiempo, desarrolla la vista y la curiosidad.
Las grandes ruedas de colores permiten que el juguete ruede suavemente. Al niño le encanta perseguirlo, gatear tras él y, de forma natural, fortalece la coordinación y la estabilidad.
Los distintos elementos de control, las cuentas y el sonajero entrenan la motricidad fina, favorecen la concentración y aportan divertidos efectos sonoros.
Este juguete interactivo con ruedas combina diversión y aprendizaje en uno. Al niño le llamarán la atención los colores vivos, las distintas texturas, los botones y deslizadores, la ventanita transparente con cuentas y el espejo para una autoexploración segura. El asa facilita el transporte, por lo que el juguete es un gran compañero tanto en casa como de viaje.
La construcción rodante anima al movimiento, el gateo y el arrastre, mientras que las bolitas sonoras y los elementos de clic desarrollan el oído y el tacto. Todo está diseñado pensando en las pequeñas manos infantiles, para que aprendan a agarrar, deslizar y girar.