La dificultad progresiva en cuatro niveles enseña a los niños a planificar rutas, pensar por adelantado y resolver problemas paso a paso. Cada reto tiene una única solución correcta.
Componentes de plástico robusto con bordes redondeados —piezas de caminos, casita con queso, árboles y figuras de la ratoncita y el gato— que fomentan la motricidad fina y la fácil manipulación.
En la variante avanzada construirás dos caminos independientes hacia dos puertas distintas de la casita. Un excelente entrenamiento de lógica, planificación y percepción espacial.
Construye la ruta correcta en el tablero cuadriculado y lleva a la ratoncita (y en niveles superiores también al gato) a la casita con queso. En la variante más sencilla basta con planificar un camino seguro para la ratoncita utilizando las piezas disponibles y evitando los obstáculos. En la variante más exigente crearás dos caminos diferentes —uno para la ratoncita y otro para el gato— y cada uno debe terminar en puertas distintas de la casita.
El juego ofrece una curva de aprendizaje progresiva: desde Starter pasando por Junior y Expert hasta Master. Cada desafío tiene una única solución correcta, que encontrarás en el cuadernillo ilustrado. Gracias a las piezas robustas y coloridas con bordes redondeados, la manipulación es fácil y segura, lo que favorece la concentración, la imaginación espacial y la coordinación ojo–mano.
Por qué te encantará:
- 48 retos lógicos en 4 niveles de dificultad
- Desarrollo de la planificación, la estrategia y la resolución de problemas
- Juego para una persona o para compartir en familia
- Dimensiones compactas: ideal para viajes