Los patrones en blanco y negro complementados con elementos rojos son fáciles de reconocer para los bebés. Favorecen el enfoque de la mirada, la observación y el desarrollo natural de la percepción visual en los primeros meses de vida.
El asa redonda con un orificio en el centro y las partes suaves en relieve permiten que el bebé agarre, sostenga y agite el juguete cómodamente. Así, el sonajero favorece la motricidad fina y la coordinación de las manos.
La vaquita de felpa es agradable al tacto y adecuada para abrazar. Los cascabeles y el silbato ocultos emiten sonidos suaves que despiertan la curiosidad infantil y estimulan la percepción auditiva.
Esta adorable vaquita sonriente está diseñada pensando en las necesidades de los más pequeños. En los primeros meses, los bebés perciben mejor los contrastes marcados, por eso la combinación de negro, blanco y rojo atrae de forma natural su atención y les ayuda a enfocar la vista.
El juguete cuenta con un acabado de felpa suave, detalles bordados y una forma segura sin piezas duras pequeñas. La cabecita, las orejitas en relieve y el asa redonda favorecen el agarre, el apretón y los primeros movimientos coordinados de las manos. Gracias a ello, el sonajero es una excelente opción para el juego sensorial diario en casa y también de viaje.
Principales ventajas: