Los orificios en los laterales y en el techo del remolque enseñan a los niños a reconocer las formas y a encajarlas correctamente. Cada animalito tiene su lugar: entrenamiento de lógica y paciencia.
El remolque se puede desmontar fácilmente y así variar las formas de juego. El techo extraíble facilita encajar y sacar los animalitos, así como guardar todas las piezas.
La madera natural de calidad, el acabado liso y los tonos tierra–pastel hacen de este juguete un complemento bonito y seguro para cualquier habitación infantil.
Este coche de madera con animalitos es una opción ideal para los primeros juegos con sentido. El remolque desmontable con techo extraíble funciona como un encajable inteligente: cada animalito tiene su forma y su lugar únicos. Así, los niños practican de manera natural el reconocimiento de formas, la paciencia y la percepción espacial.
Gracias a la madera natural de calidad, el acabado liso y los relajantes colores pastel, el juguete no solo es seguro, sino también bonito a la vista. Es estupendo tanto para jugar de forma independiente como en compañía: desde empujar el coche por la habitación hasta inventar historias de granja.