Este ingenioso taburete es pequeño, pero sorprendentemente activo. Los niños se sientan cómodamente y, al mismo tiempo, descubren distintas actividades que fomentan la concentración y la coordinación mano-ojo. Gracias a su sólida fabricación en madera, es estable y resistente, por lo que soporta el juego diario.
Bajo el asiento se esconde una práctica pizarra de dibujo para los primeros dibujos y notas. En los laterales, los niños se entretendrán con una amplia gama de elementos de juego: un laberinto con animales para entrenar la paciencia, formas encajables para reconocer las formas, engranajes para comprender la causa y el efecto, un reloj para aprender la hora y un espejo para una divertida autorreflexión.
El taburete se entrega sin montar; el montaje debe ser realizado por un adulto.