La Torre de Helados es un estupendo juego de destreza en el que los jugadores colocan poco a poco las bolas de colores sobre el cucurucho procurando que la torre no se derrumbe. Principios sencillos, reglas claras y un diseño atractivo garantizan emoción y muchas risas en cada partida. Los colores realistas de las bolas y los accesorios, como el cucurucho, la base y la cuchara, intensifican aún más la experiencia de juego.
Mientras juegan, los niños entrenan la motricidad fina, la coordinación ojo–mano, la concentración y la paciencia. Es excelente para compartir momentos en familia y con amigos, y también es una gran idea de regalo.