Los niños recogen y trasladan las bolas a los cuencos con la cuchara, desarrollando la precisión de los movimientos, el agarre y la coordinación mano-ojo.
Los siete colores del arcoíris motivan a emparejar y clasificar. Favorece la concentración, la paciencia y la percepción visual.
El cuenco natural y las piezas de colores suavemente pulidas, hechas de madera certificada FSC, garantizan un juego seguro y duradero.
Este juego de madera de alta calidad, inspirado en la pedagogía Montessori, invita a los niños a un aprendizaje natural a través del juego. Trasladan las bolas con la cuchara a los cuencos correspondientes y practican la precisión del movimiento, entrenan el agarre y aprenden colores y clasificación.
El juguete está fabricado con madera FSC 100 %, con superficie aterciopelada y elementos de color seguros. Gracias a sus colores vivos y a su uso versátil (clasificar, recoger, trasladar, apilar), se convierte en una actividad favorita para el desarrollo diario de habilidades.