Las paletas laterales ponen el barquito en movimiento al darle cuerda: sin pilas, solo diversión acuática pura.
Formas suaves y redondeadas y plástico robusto, ideales para las manos pequeñas y un juego seguro en el agua.
El atractivo diseño colorido con la figura de un pingüino estimula la imaginación y convierte el baño en un divertido ritual.
Este adorable barquito con pingüino transforma cada baño en una aventura. Solo hay que darle cuerda y, gracias a las paletas laterales, se mueve solo sobre la superficie. Las formas suaves y el plástico resistente garantizan un juego seguro que además desarrolla la motricidad y la imaginación.
El juguete es apto para bañera y piscina y encantará a niños a partir de 18 meses. Gracias a sus dimensiones compactas, se sujeta fácilmente con manos pequeñas y sus colores vivos invitan a explorar y chapotear.