El rompecabezas de varias capas Woody Formas y colores consta de una resistente base de madera, piezas cuadradas con formas recortadas y figuras de animalitos independientes. Primero, el niño busca el hueco con la forma correcta y después coloca en él el animalito correspondiente. De este modo, el montaje desarrolla de forma natural la capacidad de percibir relaciones y trabajar con varias pistas a la vez.
La manipulación de las piezas favorece el agarre preciso, el giro de las piezas hasta colocarlas en la posición correcta y la coordinación mano-ojo. Durante el juego compartido se pueden repetir los nombres de los colores, las formas y los animales, y ampliar el vocabulario. Gracias a su resistente fabricación de madera, el rompecabezas es adecuado para montarlo repetidamente.