El circuito sensorial de equilibrio está compuesto por 16 tablas sensoriales con una superficie rugosa y en relieve que estimula los receptores de la planta del pie, y 4 conectores flexibles que permiten crear recorridos variados: desde líneas rectas hasta circuitos curvos y formas cerradas como un círculo o un cuadrado.
Cada tabla está diseñada para ofrecer la máxima seguridad al niño. Las bases antideslizantes garantizan estabilidad al usarlo sobre distintas superficies. Las tablas están fabricadas con plástico resistente, apto para un uso intensivo tanto en casa como en entornos educativos.
Este circuito es ideal para apoyar la terapia de integración sensorial, el movimiento lúdico y el entrenamiento del equilibrio. Puede utilizarse descalzo o con calzado, sin riesgo de resbalones.