La madera maciza y los laterales firmes garantizan la durabilidad del juguete y un uso seguro incluso con golpes frecuentes.
Seis clavijas de colores vivos fomentan el desarrollo de la vista y el aprendizaje de los colores, además de motivar al juego y al entrenamiento de la precisión.
El martillo de madera ligero se adapta a las manos infantiles y ayuda a desarrollar de forma segura la coordinación mano–ojo y la fuerza de agarre.
Este juguete de madera atemporal favorece el aprendizaje natural a través del juego. Los niños utilizan el martillo para golpear las clavijas de colores en los orificios, entrenando así la precisión del movimiento, el ritmo y la paciencia. El banco de madera robusto, combinado con bordes redondeados seguros, garantiza una larga vida útil y un uso seguro.
Los colores llamativos de las clavijas motivan a distinguir los colores y fomentan la percepción visual. El banco de golpear es una excelente opción como primer juego “de trabajo” para pequeños artesanos a partir de 18 meses, tanto en casa como en guarderías.