Estas piedras estimulan la motricidad y el equilibrio de los niños, ayudando al aprendizaje de una marcha estable y mejorando la condición física general.
Los diferentes tamaños de las piedras ofrecen diversos estímulos, lo que favorece una correcta integración sensorial durante el juego.
Los niños pueden crear sus propios circuitos de obstáculos, lo que impulsa su creatividad y garantiza un juego seguro y activo.
Las piedras de equilibrio ofrecen un espacio de juego seguro y flexible, tanto en casa como en guarderías o salas terapéuticas. En línea con el método Montessori, estas piedras geométricas de distintas alturas enseñan a los niños a planificar movimientos, mantener el equilibrio y concentrarse.
Incluyen todo lo necesario para crear un circuito sensorial dinámico y colorido. Los niños pueden decidir por sí mismos cómo será su recorrido, lo que refuerza la sensación de control y fomenta el descubrimiento. El juego con estas piedras puede adoptar distintas formas, desde un simple circuito de obstáculos hasta el emocionante juego de “el suelo es lava”.
Brinda a tu hijo un desarrollo armonioso gracias a estas piedras, donde cada juego es aprendizaje y cada paso, una aventura.