Este rompecabezas está inspirado en uno de los símbolos más antiguos y distintivos de la cultura celta. Los intrincados patrones que por primera vez adornaron mosaicos romanos en los siglos III–IV d. C. representan la eternidad y la conexión.
El reto consiste en desmontar las piezas de madera y volver a montarlas en una forma perfectamente entrelazada. No solo es diversión, sino también una forma de ejercitar el pensamiento lógico y la paciencia.
Nota: El rompecabezas incluye la solución, disponible en inglés.