La mochila escolar está equipada con dos compartimentos espaciosos; el principal cuenta con un separador que facilita la organización de libros y cuadernos. En la parte frontal hay dos bolsillos con cremallera en los que caben un estuche, la merienda u otros objetos pequeños. En los laterales hay bolsillos elásticos para una botella o bidón.
Para mayor comodidad, la mochila está equipada con una correa de pecho, que mejora la estabilidad y la distribución del peso. Los elementos reflectantes aumentan la visibilidad del niño al anochecer, lo que hace de esta mochila una opción segura para el camino al colegio.