El relleno blandito y la superficie delicada están hechos para abrazos tranquilizadores y los primeros descubrimientos sensoriales.
Los ojitos, la sonrisa y la decoración están bordados: sin piezas de plástico y sin riesgo de desprendimiento.
Jugar con el polo de helado fomenta la imaginación y aporta mucha alegría en casa y de viaje.
Este suave polo de peluche en colores alegres es el compañero ideal para los mimos diarios y el juego seguro. Gracias a su relleno blando y a su superficie delicada, se sujeta bien en manitas pequeñas y favorece la percepción sensorial y la imaginación.
El diseño con una carita alegre bordada, “cobertura” con virutas de colores y aspecto de helado entusiasmará tanto a los niños como a los padres. El juguete no contiene partes duras ni piezas pequeñas desmontables, por lo que es apto desde los 2 meses. También queda genial como decoración para la habitación infantil.