En la superficie del juguete hay varios elementos: un interruptor, una perilla giratoria, un deslizador y botones; cada uno activa una ventanita diferente de la que “aparece” un tierno animalito. El mecanismo Pop-Up aporta mucha alegría a los niños y, al mismo tiempo, les enseña a comprender la relación de causa y efecto: el niño ve que una acción realizada provoca una reacción concreta.
El juguete está fabricado con materiales resistentes y seguros, y todos los elementos están debidamente redondeados. Ideal para jugar a diario: gracias a su formato atractivo y al efecto de muñecos que “saltan”, los niños lo elegirán con gusto cada día. Funciona con pilas (3x AAA, no incluidas) que permiten el funcionamiento de los mecanismos y posibles efectos.