A primera vista parece un coche deportivo de policía clásico, pero tras chocar con un obstáculo su forma cambia y revela una función oculta: la transformación en un robot, listo para la acción. De este modo, los niños pueden jugar con el juguete de dos maneras: como vehículo y como figura humanoide.
El juguete está fabricado con plástico duradero y seguro, resistente al uso intensivo. Sus dimensiones compactas garantizan que el coche se adapte bien a la mano del niño y que quepa fácilmente en una mochila o en un cajón. El coche tiene tracción mecánica, así que basta con empujarlo y avanzará hacia delante.
Es un regalo estupendo y una forma fantástica de animar los juegos diarios en casa o al aire libre. La cantidad de piezas en el embalaje es 8, se vende por unidades. El color se elige al azar.