Este modelo de coche de metal es ideal para niños a los que les gustan los juguetes realistas. Con sus puertas que se abren y la función de mecanismo de inercia de retroceso, ofrece una experiencia de conducción auténtica. Además, al presionar el coche crea varios efectos de sonido y efectos de luz, lo que intensifica aún más la experiencia de juego.