El globo interactivo, una colorida esfera terrestre giratoria, está diseñado para apoyar el desarrollo infantil mediante el tacto, el movimiento y el reconocimiento de formas. Los niños aprenden jugando, cuando intentan colocar los continentes de colores en el lugar correcto, lo que favorece el pensamiento lógico y la percepción espacial.
El globo tiene elementos móviles que animan de forma natural a los niños a explorar y conocer el mundo. Apoya cuatro áreas clave del desarrollo: habilidades manuales, desarrollo intelectual, resolución de tareas y comprensión del mundo que los rodea.