Dentro del molde de yeso se esconden coloridas piedras fluorescentes que, tras iluminarlas, brillan. Los niños vivirán la emoción de descubrir el hallazgo paso a paso.
El martillito, el cincel y el cepillo permiten a los niños trabajar como pequeños arqueólogos. El picado y la limpieza gradual fomentan la paciencia y la precisión.
Desarrolla la motricidad fina, la concentración y el interés por la ciencia y la naturaleza. Una actividad creativa ideal para días de lluvia y para explorar en familia.
Este set arqueológico interactivo convertirá cualquier mesa en un pequeño yacimiento. Los niños irán desprendiendo poco a poco el bloque de yeso y, con ayuda del cepillo, descubrirán con cuidado piedras fluorescentes de colores que, tras iluminarlas, brillan. El juego es deliberadamente algo más exigente para que la recompensa en forma de “tesoro” encontrado sea aún mayor.
Gracias a las herramientas incluidas, los niños podrán probar de forma segura técnicas “arqueológicas” básicas. El set fomenta la motricidad fina, la paciencia y la concentración, y a la vez ofrece diversión educativa sin pantallas.