El popular rompecabezas de la serie Jan van Haasteren te lleva a un alocado festival de verano donde siempre pasa algo. El característico estilo de dibujo, lleno de personajes, situaciones divertidas y detalles ingeniosos, garantiza que no te aburrirás mientras lo armas. Cada pieza encaja perfectamente en su lugar y revela una escena colorida rebosante de energía.
Los fans pueden volver a buscar los elementos “firma” del autor: la aleta de tiburón, las manos perdidas, la dentadura postiza, San Nicolás e incluso el autorretrato. Gracias a la alta calidad y al corte preciso, el armado es agradable y fluido, ya sea que disfrutes el rompecabezas a solas o en familia.