Los niños agarran, colocan y sueltan las bolitas, fortaleciendo la motricidad fina y entrenando la precisión de movimientos y la coordinación ojo–mano.
Las piezas de colores se encajan fácilmente entre sí. Los niños pueden construir la torre por sí solos y volver a montarla una y otra vez.
Incluye 6 bolitas ligeras que, al rodar, producen un sonido similar a un sonajero, lo que estimula la percepción y prolonga el juego.
Construye una colorida torre en espiral y observa cómo las bolitas descienden por los niveles. Las piezas del circuito se encajan con facilidad, por lo que los niños pueden construir una y otra vez, entrenando la paciencia y la creatividad. Cada una de las 6 bolitas de colores emite un agradable traqueteo al moverse, estimulando los sentidos y alargando el tiempo de juego.
Este juguete está diseñado para manos pequeñas: es ligero, resistente y seguro. Favorece la motricidad fina, la coordinación ojo–mano, el reconocimiento de colores y enseña de forma natural el principio de causa–efecto. Una gran elección para jugar en casa o como regalo.