La flor se abre después de regarla, lo que aporta un efecto increíble y diversión.
Fabricado con materiales seguros, adecuado para su uso en el agua.
Diseño colorido y llamativo que a los niños les encanta.
Al llenar la regadera incluida y regar la flor, los pétalos comenzarán a abrirse gradualmente y a mostrar a una simpática criaturita amarilla. Este momento tan vistoso seguramente dibujará una sonrisa en la cara de cada niño y lo animará a seguir jugando. Este juguete no solo ofrece una gran diversión, sino que también desarrolla la coordinación mano-ojo, la paciencia y la comprensión de las relaciones causa-efecto.
El juguete está fabricado con materiales duraderos y completamente seguros, lo que permite su uso en la bañera, en una piscina infantil o en una pequeña piscina de jardín. Los colores intensos atraen la atención y las partes móviles aportan dinamismo al juego. Su manejo sencillo garantiza que la flor sea ideal para niños a partir de 18 meses, tanto durante el baño diario como como parte de la diversión veraniega al aire libre. Es una excelente elección para padres que buscan juguetes que combinen una función educativa con diversión sin preocupaciones.