Ocho teclas metálicas ayudan a los niños a desarrollar el oído, el ritmo y la creatividad. Los colores alegres facilitan la orientación en los tonos.
Gracias a las ruedas y la cuerda, a los niños les encanta llevar el xilófono de un lado a otro, fortaleciendo la coordinación, el equilibrio y la motricidad gruesa.
Fabricado con madera con certificación FSC® y tratado con pinturas no tóxicas. Cumple las normas europeas de seguridad vigentes.
Este divertido xilófono de arrastre fomenta el descubrimiento natural del ritmo y los sonidos. Gracias a sus ocho teclas metálicas de colores, los niños pueden tocar fácilmente tonos alegres, mientras que tirar de la cuerda refuerza tanto la motricidad fina como la gruesa. Es ideal como primer paso al mundo de la música: divertido, seguro y resistente.
El producto está hecho de madera con certificación FSC® y pintado con barnices no tóxicos, cumpliendo estrictas normas europeas de seguridad. Su diseño práctico con ruedas y dos baquetas lo convierte en un gran compañero tanto en casa como de viaje. No se trata de un instrumento musical, sino de un juguete.